Sobre nosotros

En Hilo Dorado creemos que la fe se vive en los pequeños momentos de cada día, y que incluso lo ordinario puede transformarse en un encuentro con Dios. Cada cuadro nace de un deseo profundo: acompañarte en tú camino hacía la santidad. 

Todo lo que hacemos está hecho a manos con amor, fe y creatividad, con la intención de cada pieza no sea solo un objeto decorativo, sino un detalle que acompañe la vida de quien la reciben. 

Hilo Dorado nació de un gesto sencillo: crear un regalo que tocará el corazón de nuestros seres queridos. Hoy, ese sueño se multiplica en cada hogar donde nuestras piezas encuentran su lugar. Queremos que cada persona que reciba un cuadro sepa que la fe, hay que vivirla. 

Celebremos juntos la alegría de dar con significado.